lunes, 1 de febrero de 2010

Haiti, el diálogo que nos debemos


Haití es un signo y un símbolo que nos apela. Estamos poblados de voces e imágenes que suman al caos de la catástrofe,un caos emocional en quienes estamos atentos a la tragedia. Confusión de códigos políticos,religiosos,económicos,sociales, nos ponen frente a la necesidad de enfrentar nuestro propio diálogo interior para decodificar dónde estamos parados en este mundo de contradicciones tan abismales. Toda imagen,toda palabra lleva un significado explícito y otros encubiertos,ya lo sabemos. Detenernos a ver de qué manera lidiamos con este entramado real de nuestra condición humana ya no es sólo una necesidad, es una prioridad ,estés donde estés y tengas la fe que tengas. De Chavez a Obama , del Vodú  y el Cristianismo a  la Cientología,  de los padres adoptivos legítimos a los que trafican con los huérfanos, de los que pueden comer y sobreviven a los que no pudieron hacerlo ,TODOS son signos que nombran.
HAITI está ahí.