Ema entró en el cuarto de su hermano tras golpear antes la puerta y no recibir respuesta.Vio que Germán estaba con su computadora muy concentrado y no la oyó. Estaba visiblemente agitado.Ema preocupada se acercó y se paró detrás de la silla y miró la pantalla.Germán ni siquiera le prestó atención.Ella no podía creer lo que su hermano de sólo diez años estaba haciendo.Chateaba con alguien que se decía Pablo y usaba un lenguaje que inmediatamente detectó. Una sola mirada a los textos le bastó para saber de qué se trataba. Leyó un poco más antes de sacar a Germán de la situación de la cual era partícipe sin tener en cuenta los riesgos. Se plantó delante del teclado y cerró la sesión de chat ante los ojos furiosos del niño. Luego se sentó en la cama arrimada a la ventana para dar más espacio al sector de estudio y preguntó quién era el tal Pablo porque ella no lo tenía registrado como amigo ni conocido. Al principio Germán se escabulló con excusas infantiles.Ante la tajante repregunta de Ema contestó que era un muchacho que le enseñaba muchas cosas que a él le interesaban.Ema cerró los ojos un instante para digerir el alcance de la respuesta de Germán luego,con firmeza ,le explicó qué era la pedofilia y los peligros que había en la web. Germán se negó a aceptar la versión de la hermana y la echó del cuarto a los gritos diciéndole que no se metiera en sus cosas.Ema salió y decidió esperar antes de informar a sus padres lo que ocurría. Durante cuatro días estuvo atenta y contra la voluntad de Germán se presentaba en el cuarto en momentos en que éste estaba usando la compu Finalmente surgió lo previsible.El supuesto Pablo mandó a “su amigo” un explícito video de sexo con un menor.Germán se sobresaltó cuando vio lo que vio .Se abrazó a Ema y lloró como el niño que todavía era a pesar de que la tecnología le había abierto , como a todos los chicos de su edad ,mundos desconocidos .Estaba asustado,hundida la cabeza en el pecho de su hermana, entre los sollozos que no cesaban le dijo :”Yo no quería ver esto,por favor no me delates”. Ema lo abrazó,le acarició la cabeza de rebeldes rulos castaños y le hizo una contraoferta:
-Yo no digo nada si vos prometes y sabés lo que significa esa palabra, que no chateas sino con los amigos que en casa conocemos y agregó-Si cumples callaré hasta que lo crea oportuno porque tenés que saber que esto es muy serio.
Germán comprendió. Hoy Ema ocupa mucho de su tiempo en la Ong que armó para trabajar sobre el tema del uso de la web y la pedofilia.No está sola,muchos de sus compañeros se sumaron al proyecto conscientes de que el flagelo es más ancho y profundo de lo que aparece en las pantallas de las computadoras .