
Cuando una niña sufre abuso o maltrato, de adulta tiene comportamientos que dañan su integridad como persona.Es dueña de “un secreto” y debe lidiar cada día con el trauma.Sólo cuando puede liberarse mediante terapia o apoyo emocional de su entorno, logra alivianar su carga sabiendo que la memoria del ultraje la acompañará de por vida.
“El secreto siempre encuentra una salida, si no con palabras directas,por medio de manifestaciones somáticas que a menudo no se pueden afrontar ni resolver con procedimientos tradicionales. ¿Qué hace pues una mujer cuando descubre que el secreto se le está escapando? Corre tras él con gran dispendio de energía.Lo ata otra vez, lo vuelve a arrojar a la zona muerta y construye unas defensas más sólidas…
La mujer que oculta un secreto es una mujer exhausta.”
Para Jung el guardar los secretos nos separa del inconsciente.
Clarissa Pinkola Estés, Mujeres que corren con lobos