Miradas
Es verano.Contra el muro de la casa los sauces llorones forman una cortina espesa que llega hasta el suelo.Miro ese muro vegetal y medito cuánto de mímesis tiene la naturaleza. Ese muro de sumisas ramas me ofrece la lectura de otras ramas sumisas, éstas no vegetales,sino humanas que transitan a nuestro lado y nos ofrecen no el lado jubiloso de la vida, sino su máscara más trágica cuando veo en sus ojos la savia dolida de un maltrato o un abuso no confesado.