La luna azul de los astrónomos
aparece en la noche anunciada.
La madre sentada
en el umbral de su casa la mira.
No la ve azul.
Ve sólo la luna en un cielo turbio.
Ella está allí como podría
no estar. No le interesa la luna azul
pero está sentada en el umbral de su casa
mirando el cielo.
No hay llanto, no hay gritos, sólo el silencio
y la anunciada luna azul de los astrónomos .
Desarropada de sí misma
ve al pequeño hijo que ya no tiene,ve también el rostro
del asesino, ve la orilla negra de la muerte.
Está agotada.
Sólo su dolor
la acompaña. Está allí sentada
en el umbral de su casa vacía mirando una luna azul
que no ve.
Ana Maria Donato