A Fabián le gusta Boca como a su abuelo Pedro aunque su padre se enoja mucho por esto.Para Reyes pidió tener una camiseta. Cuando lo escuchó, el padre saltó como si estuviera ante la 12 contraria y gritó que de ninguna manera iba a tener esa camiseta , que ya tenía la que él le había regalado y que si los Reyes le traían la camiseta de Boca la quemaba en la parrilla.Dicho esto, salió de la cocina diciendo malas palabras contra su suegro.Fabíán se refugió en su abuelo.Asustado porque su padre había gritado mucho, le preguntó:
-Por qué me grita así? .
Don Pedro le acarició la cabeza y le contestó:
- A tu padre lo enoja mucho que seas hincha de Boca como yo, sos su único hijo y quiere que seas de San Lorenzo para llevarte a la cancha cuando crezcas un poquito más y allí gritar mucho como grita él - y agregó - Vení vamos a la plaza hasta que se tranquilice.Cuando volvamos voy a hablarle para que no te grite porque no quiero que crezcas pensando que el fútbol es una guerra y no sólo un juego que nos entretiene.Fabián lo escuchó y dijo:
-Y si cuando volvemos tomó mucho vino, qué vas a hacer?
Don Pedro sintió una puñalada en el pecho.Un inocente pedido de Reyes desató la tormenta interior que hace años tenía instalada en el alma y que lo hacía ir todos los días a la casa de su hija para vigilar a ese yerno violento que le quitaba el sueño . Don Pedro,el abuelo Pedro, ya viejo,vivía en un estado de alerta que nunca pensó le sucedería a él.
