La noche está más oscura que ayer.Son los meses de lluvias constantes y no hay refugio ya que contenga tu intemperie.Tienes frío y hambre.Sabes que puedes robar pero no lo haces,sabes que puedes mendigar pero no lo haces.Estás allí quietecito cubierto por los húmedos cartones que son tu casa descartable día a día.Ves desde el hueco de tu soledad la gente que pasa.Ves su caminar rápido sujetando abrigos,bufandas,paraguas. Nada de eso tienes.Tampoco su mirada y es allí cuando tu desamparo se ahonda. No existes.Sos un bulto más en las veredas heladas como otros tantos niños como vos. No entiendes pero sabes que son demasiado brutales las respuestas a a tu única pregunta ¿por qué no nos cuidan?
Se te enfrían hasta ponerse verdes tus manos,tus pies, tu cuerpo entero.
Ya amanece.El cielo ,que es tu techo, empieza a donarte hoy después de infinitos días grises, los rayos de un sol que te alcanza. Caminas por la calzada resbaladiza buscando no sabes qué,pero buscando. Del otro lado de los muros resistentes de las casas protegidas de toda inclemencia hay gente que reza. Nadie sale a buscarte. Al fin ,agotado y hambriento te detienes en el primer kiosko que encuentras y robas un alfajor aprovechando la somnolencia del puestero. Sobreviviste a la indiferencia de los otros y hoy también vos sos otro.